El puede saciar tu sed!

"Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía."

El es el agua viva! Jesus le dijo a la mujer Samaritana "mas el que bebiera del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás" (Juan 4:14) Al igual que la mujer Samaritana yo se que nosotros también hemos tenido que depender en otras cosas para satisfacer nuestra necesidad, pero como toda cosa terrenal, solo fue momentáneamente. Nuestra alma tiene sed de algo mas grande. El Espíritu Santo está poniendo esta sed, esa hambre, esa necesidad por Dios. Permite que Dios te inunde en su presencia. En el nunca más tendrás sed!