Buscalo!

“y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.” Jeremías 29:13

Jesús no solo oro o busco al Padre solo cuando quería algo. Él quería caminar y hablar --  estar en su presencia. Hay una necesidad en nuestro espíritu que no puede satisfacerse con cualquier cosa— SOLO DIOS! Él nos dio su Espíritu al aceptar a Cristo como nuestro Señor y Salvador pero El también espera que tú y yo vayamos a Él para recibir una fresca llenura de su Espíritu cada día. No es que El Espíritu Santo se debilita pero nosotros nos debilitamos sin Él. Busca a Dios en todo tiempo y lo hallaras. 

Que seria de mi

"En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo." Efesios 2:12

Alguna vez te has preguntado adonde estuvieras si no fuera por el amor, la gracia y la misericordia de Dios? En realidad tu y yo estuviéramos muertos. Eramos tu y to que merecíamos aquella condenación en la cruz. Pero porque Dios pensó en ti y en mi, Él decidió enviar a su único Hijo a morir en la cruz del calvario. Filipenses 2 nos dice que Jesús siendo Dios se humilló, haciéndose obediente hasta la muerte. Él estaba dispuesto a darlo TODO por ti! 

La paz de Dios!

"La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo." Juan 14:27

La verdadera paz no depende de la circunstancias. La verdadera paz no significa que hay calma cuando todo está en calma. La paz de Dios significa que tu estas en calma aun cuando todo está mal. Relámpagos y truenos podrían perseguirte y rodearte. Podrás sentir los vientos contrarios.  Puede ser que nada parece prometedor. Todo se mira oscuro. PERO son esas situaciones cuando la verdadera paz gana la batalla. Cuando recibimos y caminamos en esa paz dejamos que sea depositada y esa paz, la paz de Dios es la que guarda nuestros corazones y pensamientos (Fil 4:7). El Evangelio nos dice que Dios nos ama tanto que envió a Su Hijo a morir por nosotros. Eso es GRACIA! Ninguno de nosotros lo merecíamos. Sabiendo que Dios nos ama tanto, podemos nosotros cuestionar si Él puede o no puede cuidar de nosotros en cualquier circunstancia? ¿O que puede usar cualquier circunstancia para nuestro bien? Esta clase de GRACIA trae PAZ. Y esta PAZ solo la entiende aquellos que entienden el Evangelio, una PAZ que va más allá de cualquier situación o problema. Te invito a que dejes que la PAZ de Dios inunde todo tu ser.

Solo dale las gracias!

"Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús." -1 Tesalonicenses 5:18

Como hijos de Dios tenemos que tener un corazón agradecidos. La Biblia nos dice, "Dad gracias en TODO." Aun las cosas que para ti puedan parecer pequeñas, dale gracias a Dios. El Evangelio de Lucas nos dice que había 10 hombres leprosos, que se pararon de lejos y dijeron a Jesús, "Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros!" Jesus les dijo que fueran a los sacerdotes, ellos se fueron y al caminar fueron sanados. No habian llegado a los sacerdotes cuando ya habian sido sanados. La Biblia nos dice que de esos 10 leprosos, solo 1 regreso a darle las gracias a Dios. Lo que me impresiona de este hombre es que era Samaritano. En ese tiempo los Judíos y Samaritanos no podían relacionarse. Pero a este hombre, a este Samaritano no le importo sus costumbres. El sabia que tenia que regresar y darle las gracias al Rey de reyes, aquel que lo había sanado. Hay pocos agradecidos, hay pocos que toman el tiempo de darle las gracias a Dios. Se tu parte de esos pocos, se ese 1 que se regresó a darle las gracias a Dios. Un corazón agradecido mira cada dia como un regalo. Recuerda "detente y considera las maravillas de Dios!" (Job 37:14)

El puede saciar tu sed!

"Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía."

El es el agua viva! Jesus le dijo a la mujer Samaritana "mas el que bebiera del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás" (Juan 4:14) Al igual que la mujer Samaritana yo se que nosotros también hemos tenido que depender en otras cosas para satisfacer nuestra necesidad, pero como toda cosa terrenal, solo fue momentáneamente. Nuestra alma tiene sed de algo mas grande. El Espíritu Santo está poniendo esta sed, esa hambre, esa necesidad por Dios. Permite que Dios te inunde en su presencia. En el nunca más tendrás sed!